Pilotando Maletas

Érase una vez … Londres en Familia (Capítulo 1)

 

Museo de Historia Natural con el Tiovivo y la Pista de Patinaje a sus pies

Érase una vez…otra Nochevieja por el Mundo…

 

Sí, nosotros también hemos estado en Londres!!

Parece que todo el mundo ha estado alguna vez en esta ciudad, así que poco os voy a poder contar que no sepáis ya de la City. Pero lo que sí puedo es explicar mi primera experiencia navideña en la capital inglesa.

Bueno realmente fue nuestra primera vez en Londres y con niño incluído…a pesar de los muchos contratiempos…ahí va nuestro viaje.

30 de Diciembre: Primer día.

La ilusión la teníamos pero el viaje no empezó bien.

El 30 de diciembre, recién madrugados a las 5 de la mañana para emprender camino a Barcelona, recibo un SMS de Norwegian Airlines (compañía con la que volábamos) diciéndome que mi vuelo de las 10:00h está retrasado hasta las 15:25h. Bueno no pasa nada!. Hemos madrugado para nada pero, ya que estamos levantados todos, salimos de viaje hacia el aeropuerto.

Al llegar, los chicos del mostrador muy amablemente lamentan el retraso, nos dan unos cheques comida de 15€ para cada uno, nos ofrecen facturar las maletas de cabina sin coste alguno y nos agradecen ser tan comprensivos con el retraso.

Son las 10 de la mañana, así que hasta las tres de la tarde teníamos que entretener sobre todo a Héctor. Café, pegatinas, cuentos, chistes, adivinanzas, veo veo….y un amplio despliegue de creatividad mirando los paneles informativos con nuestro vuelo “delayed”.

Si quereís saber más sobre como superar con éxito un retraso de vuelo con niños, podeís leer nuestro post “Retraso en el vuelo…qué hago con el niño?”.

Aquello se demoró más de la cuenta, cada vez ponía que salíamos más tarde. Las 16h, 16:45h, 18:00h, 18:15h….y nadie aparecía para explicar nada. Los ánimos de los pasajeros se iban calentando y cuando llegaron los “enviados a comerse el marrón” (azafatos de la compañía) se encontraron con pasajeros muy enfadados, que gritaban, acusaban, amenazaban con demandas, bueno bueno… todo un espectáculo!

Por culpa de la niebla habían cerrado Gatwick Airport y no se podía ni despegar ni aterrizar desde allí. Poco podíamos hacer, más que esperar a que se solucionara el tema de alguna manera. Nosotros sentados en el suelo desde hacía horas, nos habíamos resignado ya. Nuestro primer día en Londres estaba perdido completamente.

Finalmente despegamos cerca de las 21h y llegamos a las 23h a Gatwick Airport. Agotadisímos cogimos el Gatwick Express, el único tren que quedaba para ir a Victoria Station, en el centro de Londres.

El Gatwick Express es la forma más rápida de llegar al centro de Londres desde el Aeropuerto de Gatwick.

El viaje dura unos 35 minutos. Luego desde Victoria Station puedes coger metros, autobuses o taxis hasta tu destino. Los niños menores de 5 años viajan gratis, siempre que vayan acompañados de un adulto, con un máximo de 4 niños gratis por adulto.

En nuestro caso, como llevabámos la sillita de paseo y Héctor el pobre iba medio dormido, le debió de parecer a la chica que tenía menos de 5 años y no nos lo cobró. Pagamos £16.30 por adulto.

Apuntes viajeros: Es importante que sepáis que desde enero de 2016 los transportes al aeropuerto de Gatwick se pueden pagar con la tarjeta Oyster y salen un poco más económicos. Os dejo este post de cómo llegar a Gatwick Airport que encontré cuando buscaba la información  y lo explica perfectamente.

Media hora después, salimos de Victoria Station y fuimos directamente a la parada de taxis. Nuestro hotel estaba alejado de esa zona y vista la hora que era y cómo estaba el peque optamos por lo más rápido.

Por cierto, el taxi muy chulo! Era de esos coches ingleses que no tienen maletero, sino que metes las cosas a la vez que entras tú en el asiento de atrás. Nos cabía hasta la silla de paseo sin plegar entre el conductor y nosotros! A Héctor le encantó.

Las calles de Londres están preciosas en Navidad

Por fin llegamos a nuestro hotel, Apex City of London Hotel. Reservé este hotel con cuatro meses de antelación, por lo que me salió muy bien de precio con una oferta de Booking. Es un cuatro estrellas al lado de la Torre de Londres y el famoso Tower Bridge. Pero tuvimos un serio imprevisto….

Cuando llegamos a la habitación, alrededor de las 12:30h de la noche, completamente agotados desde las 5 de la mañana que habíamos madrugado, sólo teníamos ganas de irnos a dormir. Hacia frío porque no funcionaba la calefacción pero sí el aire acondicionado. Apagamos el dichoso climatizador. Y cual es nuestra sorpresa al abrir el baño y verlo todo INUNDADO!!!!!.

Había agua por todo el suelo, “intransitable” es la palabra. Lo recogimos un poco como pudimos y quedamos que a la mañana siguiente daríamos parte de la situación y pediríamos un cambio de habitación. Eran demasiadas emociones para un día, cerré la puerta del baño y nos fuimos a dormir con un amargo sabor de boca.

31 de Diciembre: Segundo día

Fue despertarnos y pensar hoy va a ser un gran día, estamos en Londres y es fin de año!!”.

Al abrir la puerta del baño, había mucha más agua que la noche anterior!!!

Ahora ya sí que no se podía ni acceder, la humedad estaba concentrada y no se podía entrar. Bajé a recepción a dar parte de lo sucedido y explicar lo que nos pasaba. Mandaron un técnico de mantenimiento que nos dijo que la avería era gorda y necesitaba estar todo el día en la habitación para solucionarlo. Desde recepción nos informaron que no había más habitaciones libres, así que intentarían solucionarlo lo antes posible.

Bueno, no nos íbamos a quedar todo el día allí mirando al señor que lo arreglaba así que nos fuimos con la esperanza de volver por la noche y estar todo arreglado. En eso se quedó, en esperanza…la avería se solucionó y lo de la calefacción también, pero la humedad concentrada  siguió los cinco días que estuvimos. Solicitamos un cambio de habitación de nuevo pero no fue posible.

Apuntes viajeros: El hotel muy bonito, muy céntrico y todo lo que quieras. Pero nosotros no estuvimos a gusto ni lo recomendaríamos. La relación calidad-precio en este caso no estuvo a la altura.

Volviendo a lo importante…lo primero que hicimos al salir a la calle fue ir a desayunar al Starbucks de la esquina, ya sabéis que somos muy fans de sus cookies y sus cafés jeje.

De allí, cogimos el metro en Tower Hill Station hasta South Kensington Station, para ir a ver dinosaurios…

El Museo de Historia Natural de Londres (Natural History Museum) es genial para los niños. Fue nuestra primera parada porque Héctor tenía mucha ilusión por ver los dinosaurios y porque queríamos compararlo con el Museo de Historia Natural de Nueva York.

Nada más llegar al imponente edificio, a sus pies había un precioso tiovivo y una pista de patinaje.

Dippy nos recibió en el impresionante hall del museo con sus 32 metros de largo. Es imposible que este Diplodocus no saque una sonrisa a los más pequeños y deje a los mayores un poco impactados.

El museo se divide en cuatro zonas:

  • Roja: esta zona dedicada a la Tierra, nos muestra los terremotos y las erupciones volcánicas a través de una experiencia interactiva con diferentes recreaciones.
  • Verde:  dedicada al medio ambiente y la evolución puedes disfrutar de pájaros, fósiles y minerales.,
  • Azul: la estrella del museo es esta zona dedicada a mamíferos, dinosaurios y animales marinos. En ella encontrarás la recreación de una ballena azul a tamaño real, un T-Rex que ruge y se mueve o un Stegosaurus de 6 metros. Los niños pueden ver, tocar y disfrutar aprendiendo de todo ello.
  • Naranja:  esta última zona pero no menos importante es la dedicada al Darwin Center. Incluye colecciones de plantas e insectos y podrás conocer a Archie, un calamar gigante de 8 metros de largo!

 

Apuntes viajeros: Está perfectamente adaptado para ir con silla de paseo. La entrada es gratuita para todo el mundo. Aunque siempre hay largas colas para entrar, no estás mucho rato y merece la pena. Es uno de los museos más recomendables para ir con niños, aprenden tocando, mirando e interactuando con muchos elementos. Un “must” bajo nuestro punto de vista.

 

Muy contentos de nuestra visita cultural nos fuimos caminando hacia Hyde Park. Teníamos pendiente una promesa infantil…“Winter Wonderland”.

Sentirte como Mary Poppins al cruzar por este parque…

Lo primero decir que cruzar Hyde Park con esa neblina tan característica de Londres fue como estar en una película. Paramos a comer un “hot dog” en un carro que encontramos en mitad de un claro, al lado del río. Cruzamos un puente y aparecimos en una estampa de lo más idílica. Patos, ocas y cisnes se nos acercaban a pedirnos comida y nos rodeaban dejándose tocar. Toda una sorpresa!

Al fin llegamos a la entrada de Winter Wonderland, que está dentro de Hyde Park. Mira que hemos estado en parques temáticos, atracciones, ferias y ferietas…pero nunca habíamos visto un despliegue como el que montan en la City!!

Es la feria de Navidad más grande, dirigida a las familias, que hemos visitado. Abierta de Noviembre a Enero, la entrada es gratuita y merece la pena ir un día con niños.

Te propone actividades como :

  • Patinar en la pista de hielo más grande de Reino Unido
  • Vivir una aventura ártica en el Magic Ice Kingdom.
  • Asombrarte con espectáculos circenses
  • Subir en la noria para ver Londres desde las alturas
  • Curiosear y comprar por un auténtico mercado navideño con cientos de casetas repletas de gorros, bufandas, guantes, artesanía, adornos navideños…
  • Entrar en Santa Land, un parque temático ambientado exclusivamente en Santa Claus. Con quién podrás hacerte una foto y los niños pequeños montarse en muchas atracciones adecuadas a su edad.
  • Beber, comer y disfrutar en los puestos de comida, churros, algodones de colores y chucherías

Por supuesto, nada de todo esto es gratis. En las “box office” tienes que comprar “tokens” para montar en las atracciones. Dependiendo de la atracción cuestan más o menos tokens, las de niños pedían 3 tokens (£3) por viaje y persona. He de decir que no duran nada las atracciones, pero fue un rato divertido!

Una de las atracciones estrella de Winter Wonderland

Ya había anochecido y eran las 5 de la tarde, así que salimos del parque y nos dirigimos hacia Oxford Street para llegar a la famosa Picadilly Circus. En ese paseo fue donde descubrimos sin querer la tienda de juguetes más famosa de Londres que os nombrábamos en nuestro TOP10 Planes en Londres, “Hamleys Toys”.

Caminando aparecimos en Picadilly Circus y sinceramente… nos decepcionó un poco. Pensábamos que era una gran plaza con pantallas enormes pero se nos quedó pequeña…

A ver! tiene su encanto…tampoco vamos a quitárselo. Luego volvimos otros días por esa zona y nos gustó un poco más pero no nos impactó la verdad. Las pantallas llaman la atención, pero nos gustó más la arquitectura de los edificios de alrededor o la estatua de Eros.

Eran las 7 de la tarde y había un ambientazo increíble en la calle. La última noche del año se sentía en la gente. Escuchabas mil idiomas hablando, alegría, ganas de fiesta y muchos nervios en general. Los fuegos artificales eran a las 12 de la noche pero había que cenar y no teníamos reserva en ningún sitio. Nos recomedaron cenar cuanto antes porque iban a cortar el centro y los restaurantes estaban obligados a cerrar a una hora determinada.

Encontramos mesa en “Piazza” un restaurante italiano, ubicado en Cranbourn Street, que os recomiendo encarecidamente. Una cena deliciosa, un cheesecake de chuparse los dedos y una atención encantadora, sobre todo teniendo en cuenta que era un restaurante chiquitín y estaba hasta arriba de gente!

A las 22:30h salimos del restaurante dispuestos a encontrar un sitio para ver los fuegos. Tarea complicada porque habíamos decidido no comprar los tickets de entrada al evento. Nos pareció que meternos en ese jaleo de gente con la sillita de paseo y el niño no era la mejor idea. Así que decidimos preguntar a un policía y nos indicó donde podíamos acudir a verlos sin entrada. Un poco lejos pero los vimos perfectamente desde la zona de Waterloo Bridge.

Nunca imaginé que iban a cerrar el centro de Londres literalmente. Tapiaron las calles con unas puertas gigantes y cerraron el centro para que nadie sin entrada pudiera acceder a él por ninguna calle.

Había un despliegue de seguridad digno de admiración, policía por todos los rincones, calles con vallas, puertas o coches cruzados y miles de personas por todo. Fue espectacular ver los fuegos allí en persona, mirando como le brillaban los ojos a Héctor al disfrutar de ese momento. Son momentos irrepetibles y fue la mejor forma de terminar el año.

                                                                                                                               …continuará.

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2 pensamientos sobre “Érase una vez … Londres en Familia (Capítulo 1)

  1. America

    Chicos que genial todo su relato, me encanto!!! Que molesto pasar por un retraso taaaan largo y de paso la sorpresa del Hotel. Pero como buenos viajeros, nada estropea la emoción de estar en Londres y en noche vieja. Que lindo que disfrutaron la ciudad en ese momento de tanta emoción!!
    Un abrazo

    1. Patry Autor del artículo

      A veces los contratiempos nos ponen a prueba pero al final ganan las ganas de descubrir mundo.
      Me alegra que te haya gustado América!
      Un abrazo

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