Pilotando Maletas

Nochevieja en Salzburgo

Salzburgo
Bailemos un vals….
y celebremos el año que entra con mil fuegos artificiales!!!

Llegamos al aeropuerto de Munich a las nueve de la noche del día 30 de diciembre. Volábamos con Lufthansa por primera vez. Fue un vuelo estupendo en el que nos dieron de cenar y con una duración desde Madrid de unas dos horas y media.

El aeropuerto de Munich es enorme y nos trasladan en tren hasta la terminal principal. La oficina del coche de alquiler se encuentra entre las terminales 1 y 2, alquilamos a través de rentalcars. Nuestro coche pertenecía a Buchbinder / Global. Estuvimos esperando una hora y media de fila para recoger el coche, había sólo cuatro personas delante…así que imaginaros la tranquilidad de las que atendían…

En general no destacaron por su amabilidad ni por su sonrisa. Y ante el mínimo contratiempo pretendieron dejarnos sin coche. Pudimos solucionar nuestro “contratiempo”, pero los de al lado no tuvieron tanta suerte y se fueron sin coche.

Una vez solucionado el tema del vehículo, alucinamos con el mercadillo navideño montado entre las dos terminales.

Salzburgo

Para esta primera noche y ante la hora prevista de llegada habíamos reservado en el  TRYP by Wyndham Munich North. El hotel está muy cerca del aeropuerto y es precioso por dentro. Nos dieron una habitación enorme y fueron encantadores en recepción. Sin ninguna duda recomendamos este sitio.

Bien temprano ponemos rumbo a Austria, estamos deseando llegar a Salzburgo. Desde el hotel (al lado del aeropuerto) a Salzburgo hay aproximadamente una hora y media. En el camino compramos la Vignette para poder circular por Austria. El paisaje cambia conforme te vas acercando a la frontera y es realmente bonito.

Aparcamos el coche cerca del casco histórico de la ciudad. Todo el centro es peatonal así que existen varios parkings públicos de pago alrededor y si tienes suerte… algún sitio libre de parquímetros.

Pilotaconsejo: Podéis encontrar sitio gratis al lado del Palacio de Congresos, está a diez minutos andando del centro.

Salzburgo

 

Ya en el coche nos parece una ciudad bonita pero cuando comienzas a caminar por sus calles adoquinadas todo se vuelve como en un cuento….

Salzburgo

Los puestecitos con mil adornos navideños, la cara de Mozart por todos sitios, los bretzel, la música, la pista de patinaje, el vino caliente, las amplias plazas, las esculturas de arte moderno y las de arte clásico. Chocolates, castañas, dulces….todos esos olores se mezclan en el ambiente y te trasladan a mil historias de cuentos!

Salzburgo

Salzburgo

Lo primero que hacemos es ir a comer. No olvidemos que ellos sí que comen pronto, así que fuimos a dar sin querer con un restaurante llamado L´Osteria, una especie de italiano con aire austriaco muy chulo.

Después de comer simplemente paseamos por la ciudad. Las calles de la ciudad vieja de Salzburgo han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un auténtico placer perderse en ellas. Al ser Navidad todo está decorado y desde que cae la tarde hay fuegos artificiales indiscriminadamente por toda la ciudad.

Salzburgo

La pista de patinaje con música de Mozart era simplemente una delicia…

Héctor quería subir a la fortaleza en el Cable Car y le dimos el capricho. Fue un acierto, las vistas de la ciudad son espectaculares y la fortaleza es una maravilla por dentro. Además tuvimos suerte y vimos representada una batalla con cañones entre las montañas, la ciudad y la fortaleza. Muy chulo!

Salzburgo

Subir en el Cable Car a lo alto de la fortaleza les encanta a los niños!

Pilotaconsejo: Para subir a la fortaleza hay que sacar un ticket para el Cable Car, puedes comprarlo solo para ida, o para ida y vuelta. Hay un ticket para familias con precio reducido y nos salió por 18,40€ los tres subir y bajar.

Cenamos en la Mozart Platz, dónde la gente se reúne y cena probando las delicias de los muchos puestecitos que hay distribuidos por todo el casco histórico.

Y entonces ocurrió….esas cosas que sin querer te pasan y te sacan la sonrisa. Ningún español a la vista en todo el día y de repente en la mesa de al lado escuchas tu idioma. Es curioso cómo fuera de casa te alegras de encontrarte con españoles en los sitios más inusitados. Coincidimos con una pareja genial de Valencia que estaban de roadtrip por Alsacia y acababan de llegar a Salzburgo. Hablando, hablando….cenamos juntos y descubrimos que ellos también son grandes viajeros, pasamos un rato maravilloso con ellos charlando de mil aventuras y lugares. Si queréis conocerlos los encontrareis en Instagram, son Valentin y Lucía de @valuaroundtheworld , sin ninguna duda os recomendamos su cuenta, es muy inspiradora!!

Después de cenar, la plaza estaba repleta de gente. Un DJ animaba la noche con un escenario lleno de música y mil proyecciones en las fachadas de los edificios. Cuenta atrás y campanadas, a falta de uvas….chocolate de Mozart….y cuando estallan mil fuegos artificiales en el cielo comienza a sonar el vals del Danubio Azul y cientos de personas se abrazan y comienzan a bailar acompasados.

Fue increíble, imposible no contagiarte de esa alegría y comenzar a bailar uniéndonos al resto los tres abrazados. Creo que fue una noche muy especial para nosotros, nunca habíamos visto tanta gente tan feliz y con tantas sonrisas en la cara, era contagioso!!

Salzburgo

Estuvimos un ratito más pero enseguida nos fuimos al hotel. Queríamos descansar y el peque estaba agotado de todo el día. Además mañana nos íbamos a un pueblo de cuento y había que madrugar.

Cogimos el bus (esta toda la noche) al lado de la plaza y nos dejó en la puerta del hotel. Nuestro hotel en Salzburgo era el Austria Trend Hotel Salzburg Mitte, nada del otro mundo y un poco apartado en un barrio residencial, pero muy bien comunicado con el centro en transporte público. Lo recomendamos.

Qué puedes hacer en Salzburgo con peques:

  • Casco Antiguo de Salzburgo: piérdete por esas maravillosas calles adoquinadas que te transportan a la época de Mozart….disfruta de los edificios y de los puentes que dan acceso a esa parte de la ciudad.

Salzburgo

  • Descubre la Casa Natal de Mozart, un edificio precioso, también se puede visitar el Museo dedicado al compositor.

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  • Descubre la Catedral de Salzburgo, es espectacular en su interior!

 

Salzburgo

  • Sube a la Fortaleza de Hohensalzburg y disfruta de las vistas. Pasea por sus murallas, sus callejuelas interiores y apunta con los cañones. Los niños lo pasarán en grande!

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  • Compra mil detalles navideños en cualquiera de los puestos que encontrarás, es imposible resistirse!

 

  • Visita el cementerio más famoso de esta ciudad gracias a la película “Sonrisas y Lágrimas”, se llama Petersfriedhof  y está al lado de la fortaleza. Mas que un cementerio parece un jardín y siempre hay mucha gente paseando por allí.

 

  • Cómete un Bretzel o dos o tres….los hay salados, dulces, rellenos, con chocolate….madre mía son una perdición para mayores y pequeños!

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  • Hay varios palacios para visitar pero no nos dio tiempo a todo.

 

  • Háblale a los peques de Mozart, de su música y entenderán porque aparece en todos carteles, escaparates y chocolatinas.

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  • Juega una partida de ajedrez con piezas enormes en medio de la plaza…¿podrás moverlas tú sólo pequeño?

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  • Ves a ver un Museo muy especial dentro de la Fortaleza, es el Museo de las Marionetas y podrás encontrar algunas de lo más curiosas!

Salzburgo

 

Esta ciudad nos sorprendió, nos gustó y sobre todo nos hizo vivir una Nochevieja muy emotiva y emocionante. Sin ninguna duda no nos equivocamos al elegirla para comenzar 2018!!

Puedes leer nuestro siguiente día en el encantador pueblo de Hallstat pinchando en la foto de abajo o aquí directamente. 

 

 

Si te ha gustado comparte, y si podemos ayudarte a preparar algún destino,no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados!!

Un pensamiento sobre “Nochevieja en Salzburgo

  1. carolina

    Salzburgo es preciosa! Mira que he ido veces y aún no he subido al cable car! Me lo apunto para la próxima vez que vaya con las niñas. Este año nosotros nos hemos podido bailar el vals y mi chico lo echó mucho de menos. La verdad es que tiene su gracia empezar el año a ritmo del Danubio Azul.

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